viernes, 26 de abril de 2013

Honduras: “El peor castigo para el terrateniente es la vergüenza mundial”

Hija de campesino desaparecido narra su historia

Por Giorgio Trucchi | Rel-UITA

Saudi López Gutiérrez es la hija mayor de José Antonio López Lara, 46 años, desaparecido el 29 de abril de 2012, mientras se encontraba pescando en las inmediaciones de la Finca Paso Aguán, en aquel entonces bajo el resguardo de los guardias de seguridad del terrateniente y productor palmero, Miguel Facussé Barjum.


La joven dijo a La Rel estar segura que los restos humanos que este 25 de abril han sido exhumados por expertos antropólogos forenses guatemaltecos, pertenecen a su padre.
Asimismo, apuntó su dedo acusador contra los guardias privados que custodiaban las plantaciones de palma africana, quienes, en repetidas ocasiones, habían amenazado a López Lara con “desaparecerlo”.

-Cómo ocurrieron los hechos el 29 de abril del año pasado?
-Mi papá era agricultor, pero le encantaba pescar. Ese día salió temprano para ir a pescar y no regresó. Comenzamos a buscarlo en todos los lugares que frecuentaba, hasta que encontramos a personas que lo habían visto.

Según ellas, mi papá había decidido ir a otro lugar de pesca, pasando a la orilla de las plantaciones del señor Miguel Facussé, donde se mantienen decenas de guardias de seguridad.

Alrededor de la 10 de la mañana, algunos campesinos del lugar dicen haber escuchado 4 disparos, justamente en la zona donde fueron descubiertos los restos humanos que serán exhumados.

-¿Por cuánto tiempo siguieron buscándolo?
-Fueron dos meses de búsqueda, pero los guardias de Facussé sólo nos permitían entrar a algunos lotes de la finca y nos prohibían acercarnos a otros, que, con toda probabilidad, eran parte de su cementerio clandestino.

Fue hasta en julio de 2012, cuando se encontró el cuerpo enterrado de Gregorio Chávez y los campesinos organizados recuperaron la finca Paso Aguán, que pudimos intensificar la búsqueda.

Se constituyó una comisión encargada de la búsqueda de los campesinos desaparecidos y la gente nos ayudó en nuestra tarea de buscar la verdad.

Después de tres falsas alarmas, el 3 de abril pasado nos avisaron que habían encontrado un cuerpo. Para mí fue un alivio, porque siento en el corazón que es mi papá y que por fin vamos a poder despedirnos de él. El corazón no miente.

-¿Tu papá había tenido problemas con los guardias de seguridad?

-Lo habían estado amenazando y acosando. Le decían que ya no querían verlo ahí y que si volvía a pasar por la zona lo “iban a perder” y cumplieron con su palabra. Mi papá murió solamente por estar buscando un bocado más para sus hijos.

-¿Están responsabilizando directamente a los guardias por lo que ha ocurrido?
-No tenemos la menor duda de que hayan sido ellos los que lo mataron. Es gente sin alma.

-¿Van a exigir justicia?

-Queremos justicia, pero el peor castigo para esta gente, para este señor terrateniente, es sentarse frente a la televisión y ver que su nombre y su reputación están por el suelo. ¿Y para qué? ¿Solamente para adueñarse de más tierras que son de los campesinos?  La justicia vendrá por añadidura.

Fuente: Rel-UITA